viernes, 5 de enero de 2018

La Monalisa y el Monoliso y el manto de Turín

Pedro conde Sturla
14 diciembre, 2012




Leonardo da Vinci (1452- 1519), considerado justamente entre los grandes genios de la humanidad, vestía con gran pulcritud, a diferencia de su coetáneo, el divino Miguel Ángel que nunca se bañaba ni se quitaba las botas por prudencia y olía a huevos podridos. Era tan gay como Miguel Ángel, pero más refinado: Era al parecer simpático y gozaba de gran estimación, al contrario de Miguel Ángel que sufría de fobia social, pero Leonardo nunca pudo igualar su inmenso legado pictórico, escultural y arquitectónico. Su fama, como artista plástico, reposa en unas pinturas y en la más famosa de las pinturas que es La Monalisa, que puede ser el Monoliso, y en su condición de genio, quizás uno de los mayores genios e ingenios que ha conocido la humanidad. Era, al decir de Wilkipedia, con palabras que no todas entiendo e invito a buscar en el diccionario, “pintor, polímata, vezanatomista, arquitecto, artista, botánico, científico, escritor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista”. Y era sobre todo bromista, no creía en nada, se burlaba de la religión, de todas las religiones, y su mayor broma fue la del manto de Turín, un manto que es el primer daguerrotipo del mundo, siglos antes de que Daguerre inventara el daguerrotipo. Imprimió el autorretrato de su imagen de anciano en algún metal, lo calentó y lo imprimió de nuevo en el paño que se supone es la imagen de Cristo, pero es la broma del gran bromista y genio Leonardo. Igual pintó la Monalisa y tantas otras pinturas con el rostro de mujer que quería tener. A los incrédulos, dejo el texto que sigue. PCS.  
Hecho a la imagen del creador
 Leonardo da Vinci


EL MANTO DE TURÍN


El misterioso manto de Turín, que por siglos se creyó que era la mortaja de Jesús el crucificado, y que llevaba la impresión de su cara después de haber sido cubierto con ella, posiblemente haya sido creada por Leonardo da Vinci usando su propia cara. Un revelador estudio por Lillian Schartz de la escuela de Artes Visuales en Nueva York, demuestra con escaneos computarizados que la cara del manto tiene exactamente las mismas dimensiones que las de da Vinci. El artista del renacimiento pudo haber creado el “artefacto” utilizando técnicas pioneras de fotografía y escultura utilizando su propia cabeza.
Ya en 1988, pruebas de carbón demostraron que el manto es demasiado joven para ser auténtico. Podría ser originario, como sea, en la era de da Vinci. Se había sospechado desde hace mucho que Leonardo fuese su creador. Pero pareciera que ahora hay prueba de ello.
En su libro “El manto de Turín: cómo Leonardo da Vinci engañó a la Historia”, Oliver Prince y Lynn Picknet propuso desde 1994 que la famosa impresión de la cara había sido creada utilizando técnicas fotográficas avanzadas. Da Vinci era familiar con los principios de fotografía (los cuales eran conocidos antes de las primeras fotografías hechas en los 1820) y solía hacer experimentos con la cámara obscura. La imagen del manto parece haber sido creada al aplicarle a la tela químicos sensibles a la luz, utilizándola como película para proyectar la cara como un negativo. Experimentos con ésta técnica han producido impresiones faciales muy similares a la reliquia. Ahora los escaneos por computadora proveen el eslabón perdido hacia Leonardo. El manto podría ser otro “código da Vinci”, creado para inmortalizar la cara del pintor.
Se ha encontrado otro eslabón. Estudios hechos por Oliver Prince establecen que la cara del manto concuerda con las proporciones de la cara de Jesús en la pintura Creator Mundi de da Vinci. No hay contradicción en que ambas teorías como Creator Mundi haya sido pintada utilizando la fórmula de las proporciones de la cara de da Vinci. Lo mismo aplica para la famosa Mona Lisa, como Lillian Schwartz demostró ya en los 1980.
Dos científicos italianos encontraron una imagen coincidente con el rostro de una persona y las que serían sus manos en la parte de atrás del Santo Sudario de Turín, que muchos creen fue un manto sagrado con el que fue sepultado Jesús.
El descubrimiento de la imagen -revelado por uno de los investigadores- en la parte posterior de una tela de lino que coincide con la cara que adorna el frente, probablemente reiniciará el debate en torno a si el sudario es auténtico o si sólo se trata de un hábil fraude medieval.
“El hecho de que la imagen está en los dos lados hace difícil cualquier falsificación”, dijo a Reuters el profesor Giulio Fanti de la Universidad de Padua.
Los hallazgos de Fanti y Roberto Maggiolo, ambos del departamento de ingeniería mecánica de la universidad, se conocieron esta semana en una publicación del Instituto de Física de Londres.
Fanti dijo que el descubrimiento apoyaría a aquellos que sostienen que la tela es genuina.
El sudario, una de las más sagradas y disputadas reliquias cristianas, es un trozo de lino de unos 4,4 metros de largo y 1,1 metros de ancho.
Apareció por primera vez en Francia en el siglo XIV y se conserva en la ciudad italiana de Turín desde 1578.
Por más de 600 años se mantuvo el debate acerca del origen de la imagen de un hombre alto con barba y marcas de crucifixión, que se puede ver en el frente del sudario.
Durante años los expertos dijeron que encontraron rastros de sangre, polen y tierra característica de Jerusalén, donde los cristianos creen que Jesús fue crucificado.
Pero hace 15 años tres laboratorios independientes dijeron que las pruebas de carbono indicaron que el sudario no podía ser anterior al siglo XIII o XIV. Los investigadores concluyeron que el sudario era un engaño creado para alimentar un enorme y rentable negocio de peregrinación medieval.
Mientras que el frente del sudario fue estudiado intensamente durante los últimos años, la parte de atrás permaneció oculta bajo un pedazo de tela cosida por monjas para cubrir el daño causado por un incendio.
La capa protectora fue removida en 2002 para ser restaurada y la parte de atrás fue fotografiada.
Los dos científicos dijeron que estudiaron las fotografías y utilizaron técnicas matemáticas y ópticas para procesar las imágenes.
Encontraron que la cara que puede verse en el reverso del sudario coincide con la del frente.
“Podemos detectar la presencia de una nariz, ojos, pelos, barba y bigote en la superficie posterior que coinciden en lugar, forma, posición y escala con los del frente”, dijo Fanti.
También crecieron las especulaciones sobre el autor de esa imagen. Una teoría mantiene que fue el trabajo de Leonardo Da Vinci, quien fue el primero en crear una técnica primitiva de fotografía y puso su propio rostro en el sudario. 
Más información:
Inscripción vincula tumba en Jerusalén con Jesús.
Expertos dicen que caja con inscripción sobre Jesús podría ser genuina. Una de las más recientes especulaciones sobre el Sudario dice que fue una falsificación de Leonardo Da Vinci. Y para probarlo muestran los distintos dibujos de Leonardo en todo su vida, aclaran que el gran parecido con el rostro del Manto es prueba suficiente de que dichos dibujos y pinturas fueron ensayos del genio del Renacimiento para después falsificar la reliquia.
Pero si se analiza bien las imágenes de Cristo que se hicieron tiempo atrás, y que aún sobreviven, se pueden encontrar imágenes del rostro de Cristo. Algunas tan parecidas a la imagen original del manto que resulta sorprendente.
Se podría pensar que Leonardo tuvo oportunidad de analizar el rostro del manto y que, al igual que los científicos del 1978, no encontró explicación de cómo hicieron la imagen. Tal vez consideró que era la imagen real de Cristo y se basó en esa imagen para crear sus pinturas sobre temas bíblicos durante toda su carrera.
Practicó de muchas maneras, dibujándolo en distintas edades, cuando niño, feminizado (rostros con características femeninas), de joven, y en distintos ángulos. Lo que dejó en toda su obra y prácticamente en toda su vida, una gran similitud en los rostros, principalmente en los rostros femeninos. Simplemente todos los dibujos de rostros en la obra de Leonardo, sin importar el género o la edad, fueros adaptaciones del rostro del Manto de Turín.
En muchas imágenes, de Leonardo Da Vinci, se puede ver el rostro de la misma mujer en distintas edades. Creo que es la versión del rostro feminizado (con características de mujer) de la Imagen del Manto.
En 1987 Lilian Schwartz, trabajando en los laboratorios Bell, analizó varias imágenes de Leonardo comparándolas unas con otras. El resultado fue que el rostro del autorretrato del anciano Da Vinci y la imagen del cuadro de la Monalisa son un solo rostro cambiado.
Estas imágenes muestran que Da Vinci usaba el mismo rostro en todas sus pinturas y dibujos y por el gran parecido con la imagen del manto se puede pensar que tomó ese mismo rostro del Santo Sudario, considerando que era la verdadera imagen de Cristo.
No pretendo saber el origen del manto, ni cómo se hizo, pero estoy seguro que pueden existir mejores argumentos que mezclar a Leonardo en un falsificación para engañarnos a todos. Prefiero pensar que de alguna manera esa imagen es una representación del cuerpo de Cristo Jesús.

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