domingo, 4 de febrero de 2018

Tarlè y la primera guerra mundial

Pedro Conde Sturla
19 de enero de 2013

Fotografía de abril de 1915 en Ypres, Bélgica, durante la Primera Guerra Mundial. (Foto: Hemeroteca PL)











Evgeny Tarlé es el nombre de un célebre historiador ruso, autor de la no menos célebre Historia de Europa (1971-1919 y otras obras que han merecido y merecen amplio reconocimiento. El gran historiador se especializaba en desmontar mentiras históricas y explicar los mezquinos intereses del poder que se movían detrás de grandes acontecimientos en que murieron o fueron sacrificadas millones de personas. 

De tal suerte, un relato convencional sobre la Primera Guerra Mundial, tomado al azar de Wilkipedia, adquiere en la obra de Tarlé una dimensión desconocida. El rigor y naturaleza del análisis convierte el mismo acontecimiento en dos historias divergentes.

Eso puede apreciarse en apenas unos pocos párrafos de antología que darán a los lectores una idea muy diferente de la edulcorada versión de la historiografía tradicional sobre la primera carnicería mundial:

“El domingo 28 de junio de 1914, el heredero del trono austriaco archiduque Francisco Fernando, llegado a Sarajevo (en Bosnia), fue víctima de un doble atentado: al pasar por la calle principal, una bomba fue arrojada contra su carroza, pero no hizo explosión, unas horas más tarde, mientras Fernando y su esposa después de una visita, pasaban en automóvil por una callejuela se les acercó el estudiante Servio Gavrilo Princip y los mató con dos disparos de revolver”.
"Nadie ha podido demostrar jamás que en el complot habían tomado parte las autoridades servias, pero en Austria no obstante se decidió aprovechar esa ocasión tan favorable para acabar con Servia por mucho tiempo."

El hecho desató la primera guerra mundial con apoyo de Alemania, que preveía la conquista de Francia en pocas semanas(antes de que los ingleses pudiesen intervenir en el conflicto), como había ocurrido  durante la guerra franco prusiana en 1972:

“La jornada del 4 de agosto había comenzado con una grandiosa manifestación de ‘unidad nacional’ en el Reichstag, con la gozosa previsión de una rápida, fulmínea victoria sobre Rusia y Francia, con el entusiasmo del gobierno y del Reichstag que veían disiparse una grave preocupación: ¡Inglaterra no intervenía, el camino estaba despejado”.

“Pero al atardecer del mismo 4 de agosto, casi simultáneamente y de fuentes diversas que se atribuían ora a Jágow, ora al canciller, se extendieron por la capital los primeros rumores agoreros. Entre las diferentes y contradictorias versiones, un hecho emergía con claridad: el gobierno británico acababa de entregar un ultimátum a Alemania”.

Los alemanes violaron la neutralidad Belga y avanzaron sobre Francia, pero fueron detenidos en el Marne y comenzó una feroz guerra de trincheras en la que los alemanes usaron gases venenosos cuyas primeras víctimas fueron unos tres mil soldados ingleses. La guerra que Alemania calculaba duraría 8 semanas duró cuatro años y tres meses. Pero Alemania estaba ya vencida desde el principio de la guerra. Lo demás fue un poco el juego del gato y el ratón. Juego de intereses económicos.

“Añadiré que en la actualidad existe una opinión según la cual si toda una serie de establecimientos comerciales ingleses y otras empresas, malgrado sus exteriorizaciones de ferviente patriotismo, no hubiesen sostenido a Alemania, a lo largo de toda la guerra, con el envío de mercancía a  través de los países escandinavos (desde luego para acumular fabulosas ganancias), Alemania quizás no hubiera resistido tanto tiempo. Este hecho sintomático se halla desenmascarado en todos sus pormenores en el libro del almirante inglés Consett, The triumph of civil forces, aparecido en 1927. El libro de Consett, después de algunos vanos intentos de la prensa del gran capital de hacerlo caer en el olvido, produjo a pesar de todo una gran impresión. La prensa inglesa lo recibió como una prueba de que la guerra pese a costar cada día torrentes de sangre, era prolongada de modo artificial y deliberada, en interés de los mismos capitales que la habían acarreado.” 
E. Tarlè


 Versión  de Wilkipedia

“La Primera Guerra Mundial, también llamada la Gran Guerra, fue un conflicto bélico mundial iniciado el 28 de julio de 1914 y finalizado el 11 de noviembre de 1918. El cual involucró a todas las grandes potencias del mundo, que se alinearon en dos bandos enfrentados: por un lado, los Aliados de la Triple Entente, y, por otro, las Potencias Centrales de la Triple Alianza.

En el transcurso del conflicto fueron movilizados más de 70 millones de militares, incluidos 60 millones de europeos, lo que lo convierte en una de las mayores guerras de la Historia. Murieron más de 9 millones de combatientes, muchos a causa de los avances tecnológicos de la industria armamentística, que hizo estragos contra una infantería que fue usada de forma masiva y temeraria.

El asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, heredero del trono del Imperio austro-húngaro, el28 de junio de 1914 en Sarajevo, fue el detonante inmediato de la guerra, pero las causas subyacentes jugaron un papel decisivo, esencialmente el imperialismo de las políticas exteriores de grandes potencias europeas como el Imperio alemán, el Imperio austro-húngaro, el Imperio otomano, el Imperio ruso, el Imperio británico, Francia e Italia. El asesinato de Francisco Fernando por el nacionalista serbobosnio Gavrilo Principdio como resultado un ultimátum de los Habsburgo al reino de Serbia. Las potencias europeas invocaron diversas alianzas formadas años y décadas atrás, por lo que sólo unas semanas después del magnicidio las grandes potencias estaban en guerra. A través de sus colonias, el conflicto pronto prendió por el mundo.

El 28 de julio, el conflicto dio comienzo con la invasión de Serbia por Austria-Hungría, seguida de la invasión de Bélgica, Luxemburgo y Francia por el Imperio alemán, y el ataque de Rusia contra Alemania. Tras ser frenado el avance alemán en dirección a París, el Frente Occidental se estabilizó en una guerra estática de desgaste basada en una extensa red de trincheras que apenas sufrió variaciones significativas hasta 1917. En el frente oriental, el ejército ruso luchó satisfactoriamente contra Austria-Hungría, pero fue obligado a retirarse por el ejército alemán. Se abrieron frentes adicionales tras la entrada en la guerra del Imperio otomano en 1914, Italia y Bulgaria en 1915 y Rumanía en 1916. El Imperio ruso colapsó en 1917 debido a laRevolución de Octubre, tras lo que dejó la guerra. Después de una ofensiva alemana a lo largo del Frente Occidental en 1918, las fuerzas de los Estados Unidos se unieron a los Aliados de la Triple Entente, que hicieron retroceder al ejército alemán en una serie de exitosas ofensivas. Tras la Revolución de Noviembre de 1918 que forzó la abdicación del Káiser, Alemania aceptó el armisticio el 11 del mismo mes.

Al final de la guerra cuatro potencias imperiales, los imperios Alemán, Ruso, Austro-Húngaro y Otomano, habían sido derrotados militar y políticamente y desaparecieron. Los imperios alemán y ruso perdieron una gran cantidad de territorios, mientras que el austro-húngaro y el otomano fueron completamente disueltos. El mapa de Europa Central fue redibujado con nuevos y pequeños estados y se creó la Sociedad de Nacionescon la esperanza de prevenir otro conflicto similar. Los nacionalismos europeos, espoleados por la guerra y la disolución de los imperios, las repercusiones de la derrota alemana y los problemas generados por el Tratado de Versalles se consideran generalmente como factores del comienzo de la Segunda Guerra Mundial.”
...

Casi toda la historia con que nos formamos es desinformación como esta.  No hay relación de causa efecto. En los manuales de historia los acontecimientos pasan porque tienen que pasar. Todo es culpa de los nacionalismos y no del juego por el predominio de las grandes potencias. Explicaciones como las de Tarlè acusando a Inglaterra de la prolongación de la guerra no existen. La misma obra de Tarlé, Historia de Europa (1971-1919, es rara como muela de gallo. No circula por la red como debiera, a pesar de que están vencidos sus derechos de autor. Pero existe y creo que se puede comprar en internet. La pueden leer todos los interesados en una historia que pone los pelos de punta por las denuncias puntuales en una prosa fácil que parece de novela y no deja de ser novela. La novela de una tragedia continental que causó la ruina de Europa, una de tantas.


Nota: Después de la guerra vino la famosa pandemia llamada gripe española (llamada así no se por qué), que mató más gente que toda la guerra,  25 millones de muertos contra 9. (PCS).


pcs sábado 19 de enero de 2013


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